Lo que está en discusión son aspectos específicos de cómo se manejó la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos que concedió la administración Biden el 10 de enero, no el programa en sí, aclara el abogado de migración Javier Montano Miranda. “Lo que no sabemos es si va a ser extendido nuevamente”, añade
La decisión del gobierno de Donald Trump de anular la extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos en Estados Unidos —aprobada el 10 de enero por el entonces presidente, Joe Biden—cayó como una bomba atómica sobre esta comunidad migrante.
El proceso de renovación, iniciado el 17 de enero, permitiría a los venezolanos vivir y trabajar hasta el 2 de octubre de 2026. Sin embargo, la reciente decisión de cancelar la prórroga genera un sentimiento de angustia y vulnerabilidad.
La secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, justificó la decisión con el argumento de que la administración Biden permitió a inmigrantes irregulares no investigados de Venezuela, incluidos miembros de la banda criminal Tren de Aragua, permanecer en Estados Unidos y violar las leyes.
“La idea de que todo el mundo recibe el TPS no es cierta. Eso es una leyenda urbana”, le contesta el abogado de migración Javier Montano Miranda (@montanomirandalaw) al director de El Pitazo, César Batiz, en una entrevista realizada este jueves, 28 de enero.
Con dos décadas de experiencia en asuntos de inmigración en Estados Unidos, Montano Miranda deja en claro que el proceso de solicitud del TPS es riguroso y no todos los solicitantes son elegibles.